Felicitación navideña 2017

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Creación de Mónica (Neogéminis)

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24 de julio de 2013

Una convecatoria literaria. Este jueves un relato: "EL BOSQUE"



El bosque languidecía. La prolongada sequía agrietaba la tierra, resecaba un espacio siempre húmedo, teñía de ocre los verdes más intensos, dejaba  paso a los rayos de un inclemente sol incapaz antes de traspasar una frondosidad impenetrable.

La multitud de animales que en el encontraban cobijo y alimento, seguían su misma suerte. La escasez de nutrientes estaba diezmando de forma alarmante su población.

Fue en ese ecosistema antaño amable y ahora inhóspito, donde unos y otros, animales y plantas, tuvieron que evolucionar aceleradamente en la búsqueda de soluciones que garantizaran su supervivencia.

Los árboles y plantas profundizaron sus raíces a la búsqueda de la necesaria humedad que no encontraban. Ante lo infructuoso de ese esfuerzo, aprendieron a transformar los cadáveres animales en fuente de humedad y energía. Después evolucionaron hacia formas vegetales que les permitían mediante engaño atraparlos, disolverlos y digerirlos.

Los animales, por su parte, evolucionaron hacia formas de canibalismo. Los que antaño encontraban en el bosque y sus productos vegetales todo lo necesario para su supervivencia, transformaron sus hábitos alimentarios buscando en sus iguales lo que la naturaleza les negaba.

Paradójicamente, esa encarnizaba lucha por la supervivencia detuvo el deterioro medioambiental, restableció un equilibrio frágil y quebradizo, garantizó la continuidad de un ecosistema boscoso, aunque eso sí, algo distinto del original.

Las lluvias volvieron, pero esos nuevos hábitos de aprovisionamiento ya forman parte de su carga genética. La misteriosa desaparición de algunas personas en su interior,  hace sospechar que  el bosque se ha convertido en un lugar nada recomendable para la raza humana.

Más historias ambientadas en los bosques en el  blog de nuestra amiga Judith



 

10 de julio de 2013

Una convocatoria literaria. Este jueves un relato: "HISTORIAS DETRAS DE LAS PINCELADAS"


Neo nos ofrece la oportunidad de glosar las excelencias de una obra pictórica con la que nos sintamos identificados de alguna manera. Quiero centrar el foco de vuestra atención, en uno de los más grandes pintores que ha dado Córdoba, Julio Romero de Torres y en el que tal vez sea su cuadro más representativo, “LA CHIQUITA PICONERA”. Espero que sepáis disculpar el que, siempre que la oportunidad se me presente, haga un poco de patria.
La Chiquita Piconera (Museo de Julio Romero de Torres en Córdoba)
Brasero, badil, cenizas, intimidad hogareña. Cisco humeante asomado al abismo azabache de sus ojos. Pelo brillante, terso, endrino.  Actitud indolente en silla de anea, piernas abiertas, ingenuidad y provocadora perversión. Hombro desnudo hasta el nacimiento del seno, impúdica lisura de una  piel morena, broncínea. Tacón de aguja, medias de seda y liga naranja, seducción y frontera a  lo prohibido. Ausente la mirada, seria, reflexiva, lúgubres reflejos de los temores del pintor que presiente la cercanía de la guadaña. Al fondo, apenas intuida, de nuevo la negrura, paisaje nocturno de la Córdoba tantas veces en sus cuadros repetida. El Puente Romano, la Calahorra y la majestuosa mansedumbre del Guadalquivir, dejándose querer y acariciar por sus pinceles.
 
El trazo perfecto, delicado, casi fotográfico. El alma de la mujer cordobesa se muestra en cada una de sus pinceladas. Nadie supo captar como él la hondura y la belleza de las mujeres de esta tierra.  “La Chiquita Piconera”, fue su última obra y tal vez su testamento pictórico.  La pintó, mientras la vida se le escapaba a borbotones, meses antes de su fallecimiento ocurrido el 10 de Mayo de  1930.
 
Algunas de las características de la pintura de Julio Romero de Torres son : Marcado simbolismo, dominio del dibujo, tratamiento suave de la luz,  dominio de la morbidez, gran capacidad para representar la figura humana, paisajes como alegorías, a veces algo artificiosos puestos al servicio de una simbología.

La musa que le inspiró “La Chiquita Piconera”, María Teresa López González, nació en Buenos Aires en 1913. Era hija de emigrantes cordobeses. Retornada a su tierra, posó en numerosas ocasiones para el pintor. Cuando Julio Romero pintó “La Chiquita Piconera” tenía María Teresa López 17 años. Entre otras muchas, Julio Romero plasmó la belleza de esta mujer en:  Ángeles, Carmen, Bendición, Niña de la Jarra o La monjita.  La ciudad de Córdoba le rindió un tardío homenaje en el año 2000. Murió en  2003, a punto de cumplir 90 años.
Más impresiones sobre obras pictóricas las podeis hallar en el blog de nuestra amiga Neo
 

4 de julio de 2013

Una convocatoria literaria. Este jueves un relato. "DECLARACION DE INDEPENDENCIA"




¿Independencia?. Se trata de una entelequia, algo irreal, inalcanzable. Los seres vivos nacemos dependientes. Nuestra supervivencia está unida indisolublemente a una serie de dependencias. Dependemos en primer lugar, de algo tan simple en apariencia como el aire para respirar o la comida para alimentarnos.

En la mayoría de seres vivos y los humanos no somos excepción, se da un espíritu gregario, de tribu, somos seres sociales, necesitamos de los demás para nuestra propia afirmación individual. Lo que somos, guarda una estrecha vinculación con los diferentes roles que desempeñamos en nuestra relación con los demás y estos roles, en gran medida,  vienen mediatizados por el entorno que nos rodea. Existe, por tanto, una relación de dependencia.

Pero esos mismos grupos humanos en los que nos encuadramos, a su vez son dependientes de otros de igual o mayor entidad. Puede servir como ejemplo de plena actualidad, las exigencias que están imponiendo los estados económicamente fuertes de la Unión Europea a las economías más débiles como España, Portugal o Grecia. Con una merma tan bestial de soberanía en la toma de decisiones, ¿se puede hablar de independencia?.

Pienso que el mayor o menor grado de independencia, se corresponde con  la capacidad que tengamos de dar respuesta a nuestras necesidades de una forma autónoma. También con la capacidad que tengamos para convertir en accesorias aquellas necesidades prescindibles y que a veces convertimos en indispensables.

Concluiré diciendo que, a pesar de nuestros esfuerzos por ser independientes, ser independiente sigue siendo un sueño, una utopía. Lo somos únicamente en la medida en que los demás nos permiten serlo. 


Segunda aportación: 

Como los conceptos de libertad e independencia van íntimamente ligados, os dejo una segunda aportación en la que doy una visión personal de la libertad que pienso debe regir las relaciones personales. Se trata de una reedición que me apetece volver a publicar ya que hace más de dos años que la publiqué y la familia juevera, en este tiempo, afortunadamente, ha tenido un notable incremento.



TE SIENTO LIBRE

Te siento libre y libre te deseo.
Libre viniste a mí y libre permaneces a mi lado,
libres nos recorremos cada día
y libres con pasión, nos enredamos.
 
Libremente compartes, compartimos,
ternuras y caricias, placeres y deseos,
orgullo por las vidas que creamos,
y rabia por el hijo que perdimos.
 
Te siento libre y libre te deseo.
Penetro en tu interior para crecer contigo,
y adoro que tú crezcas a mi lado.
 
Aunque no soportaría que me dejaras
si libre viniste a mí por tu deseo,
libre debes partir cuando presientas
que ya no puedo ser más tu compañero.
 
(Aunque sospecho que afortunadamente, atados por
nuestra libertad, viviremos juntos para siempre). 
Pepe

Más declaraciones de independencia en el blog de nuestra amiga Leonor